Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 20 de mayo de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 928, pp. 271-273) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

20 May 1865.

Dear Fred,

Enclosed1 un recorte con mi mensaje a Johnson.

La reaparición de Edgar2 nos ha sorprendido mucho, of course. Quite the fellow I thought him,3 y su carrière exactamente como yo me la figuraba. It is a pity4 que no haya sido siempre el padrino de Garibaldi. Le habría ido de maravilla. Pero el pobre diablo está todavía muy débil. Se quedará aquí bastante tiempo, y con este motivo harás a good work5 si contribuyes a reponer mi bodega.

Trabajo ahora como un caballo, porque tengo que aprovechar el tiempo en que puedo trabajar, y los carbuncles6 siguen ahí, aunque ahora solo me molestan localmente y no en la cabeza.

En los ratos intermedios, como no siempre se puede escribir, hago cálculo diferencial, dx/dy. No tengo paciencia para leer otra cosa. Cualquier otra lectura me empuja otra vez al escritorio.

Esta noche, sesión extraordinaria de la «Internacional». Un buen viejo infeliz, old Owenist,7 Weston (carpenter),8 ha planteado las dos tesis que defiende sin cesar en el Bee-Hive:

  1. que a general rate in the rise of the rate of wages9 no serviría de nada a los obreros;

  2. que, por eso, etc., las trade unions tienen efectos perjudiciales.

Si se aceptaran estas dos tesis, en las que solo cree él en nuestra society, estaríamos apañados,10 tanto por las trade unions de aquí como por la infection of strikes11 que reina ahora en el continente.

En esta ocasión —como a esta sesión pueden asistir también no miembros— le apoyará un inglés de nacimiento que ha escrito un folleto en el mismo sentido. Naturalmente, esperan que yo lo refute. Así que en realidad tendría que haber preparado mi réplique para esta noche, pero me ha parecido más importante seguir escribiendo mi libro, y tendré que fiarme de la improvisación.

Sé de antemano, naturalmente, cuáles son los dos points principales:

  1. que el salario determina el valor de las mercancías;

  2. que, si los capitalistas pagan hoy 5 chelines en lugar de 4, mañana (enabled12 para ello por el aumento de la demanda) venderán sus mercancías a 5 chelines en lugar de 4.

Por insulso que sea esto, y por mucho que se quede en la superficie más externa del fenómeno, no es fácil exponer a ignorantes todas las cuestiones económicas que concurren en ello. You can't compress a course of Political Economy into 1 hour. But we shall do our best.13

Edgar considera un good omen14 que en Inglaterra te encontrara a ti el primero. Lizzy le ha gustado mucho.

Salut.

Tuyo, K. M.

Es una ironía del destino de lo más curiosa que este Edgar, que nunca explotó a nadie más que a sí mismo y fue siempre workman15 en el sentido más estricto de la palabra, haya sufrido, al servicio de los esclavistas, a war of and with starvation.16 Ditto que ambos cuñados hayan quedado arruinados momentáneamente por la guerra americana.

  1. «Adjunto». ↩

  2. Edgar von Westphalen (1819-1890), hermano de Jenny Marx, que había emigrado a Texas y combatido en el ejército confederado. ↩

  3. «Es exactamente el tipo que yo pensaba». ↩

  4. «Es una lástima». ↩

  5. «Una buena obra». ↩

  6. «Carbuncos». ↩

  7. «Viejo owenista», seguidor de Robert Owen. ↩

  8. John Weston, carpintero, miembro del Consejo Central de la Internacional. La respuesta de Marx, leída en las sesiones del 20 y el 27 de junio de 1865, es Salario, precio y ganancia. ↩

  9. «Un aumento general de la tasa de los salarios». ↩

  10. En el original, «so wären wir Kladderadatsch»: estaríamos hundidos. ↩

  11. «Contagio de huelgas». ↩

  12. «Capacitados». ↩

  13. «No se puede comprimir un curso de economía política en 1 hora. Pero haremos lo que podamos». ↩

  14. «Buen presagio». ↩

  15. «Obrero». ↩

  16. «Una guerra de hambre y con hambre». ↩