Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 15 de enero de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 952, pp. 303-304) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

15 de enero de 1865.1

Dear Fred:

A Laura se le había olvidado por completo mandarte las Tribunes,2 que yo le había dejado preparadas hacía una semana. Hoy repara el descuido. Ditto un Workman's Advocate.

Adjunto a esta carta:

  1. Carta del librero de Viena. (Esta me la tienes que devolver.)

  2. El doctor Kugelmann.3

  3. Meyer, de Berlín.4 (No he contestado a esta gente hasta hoy. La falta de tiempo es considerable.)

Entretanto hemos ahogado la miserable intriga de Vésinier en Bélgica y de Le Lubez en Londres. El redactor de La Rive Gauche y amigo de Rogeard5 —Longuet—, y además el señor Crespel6 —los dos miembros más inteligentes de la sección fundada por él—, se han hecho miembros de nuestro Consejo Central. Su sección se ha pronunciado contra él y a favor nuestro. El Consejo Central has summoned a Vésinier «to substantiate his accusations, to be expelled».7 El tipo nos reprocha, entre otras cosas, en L'Écho de Verviers:

«Él (el comité) ha recibido el encargo de uno de los más grandes intereses de la humanidad, y abandona alegremente el fin sublime para degenerar en comité de las nacionalidades a remolque del bonapartismo».

Y esa degeneración se produjo en nosotros, en concreto, por nuestra declaración en favor de Polonia y en contra de Rusia.8

«Cediendo a influencias funestas (el asno se figura que el párrafo polaco del programa salió de los Paris Delegates,9 cuando estos intentaron por todos los medios posibles quitarlo de en medio por "inoportuno"), ha inscrito en el programa del Congreso de Ginebra cuestiones ajenas al fin de la asociación y contrarias al derecho, a la justicia, a la libertad, a la fraternidad, a la solidaridad de los pueblos y de las razas, como esta: "Aniquilar la influencia rusa en Europa, etc.", y eso justo en el momento en que los siervos rusos y polacos acaban de ser emancipados por Rusia,10 mientras que los nobles y los curas polacos siempre se han negado a dar la libertad a los suyos. Se convendrá al menos en que el momento está mal elegido. Antes de aprobar esos artículos, los miembros ingleses del comité bien habrían debido preguntarse si no sería igual de urgente poner término a los espantosos progresos del pauperismo inglés, de la prostitución de las obreras y de la miseria de los obreros de Gran Bretaña, del hambre y de la despoblación de Irlanda, etc. En cuanto al miembro alemán del comité,11 que nos diga también si la influencia de la política del señor de Bismarck no necesitaría igualmente ser aniquilada en Europa; ¿no son Prusia y Austria copartícipes en el reparto de Polonia y solidarias del crimen de Rusia contra esa desdichada nación? Y en cuanto a los pretendidos delegados de París, ¿con qué cara condenan la influencia rusa, cuando los soldados de Bonaparte ocupan Roma, a la que bombardearon,12 y asesinan a los defensores de la república mexicana después de haber destruido la república francesa? Compárense las faltas y los crímenes cometidos por los gobiernos y se llegará a la convicción de que no hay que poner a ningún pueblo fuera de la ley de la humanidad por las fechorías de sus opresores, y de que el deber del comité central era proclamar la solidaridad, la fraternidad entre todos los pueblos, y no poner a uno solo de ellos fuera de la ley de Europa».

Luego añadió la mentira:

«Esta falta enorme ha tenido ya consecuencias fatales: los polacos han pedido en masa formar parte del Comité, y dentro de poco tendrán una inmensa mayoría. (Uno solo —porque Holtorp no cuenta, y él mismo conspira con Le Lubez—, el capitán Bobczynski, está dentro.)13 Ya no se privan de decir que se servirán de la Asociación para ayudar al restablecimiento de su nacionalidad, sin ocuparse de la cuestión de la emancipación de los trabajadores».

Los polacos —acababan de mandarnos una delegación— se echaron a reír a carcajadas cuando se leyeron estos passages. El 23 de enero celebramos su revolución.14

Te vas a divertir con la oración final a Proudhon del wiseacre15 Denis.16 Este sensational writer,17 con su semierudición, con su ostentación lassalleana de una ciencia de la que no sabía nada y con su aparente superioridad crítica sobre los socialist sectarians,18 ha hecho mucho daño.

Le Lubez es un cero a la izquierda. Fox19 lo llama con razón «Le Père enfantin»,20 pero Vésinier es el tipo que les hace falta a los rusos. Como escritor no vale gran cosa, como demuestran su Vie du Nouveau César21 y sus otros panfletos contra Bonaparte. Pero tiene talento, una gran rhetorical power,22 mucha energía y, sobre todo, carece por completo de escrúpulos.

Salut.

Tuyo, K. M.

  1. Así en el manuscrito, por 1866. ↩

  2. Probablemente los números de La Tribune du Peuple de Bruselas que Marx le había anunciado en la carta del 5 de enero. ↩

  3. Ludwig Kugelmann, médico de Hannover, corresponsal y amigo de Marx. ↩

  4. Sigfrid Meyer, socialista alemán residente en Berlín, miembro de la Internacional. ↩

  5. Auguste Rogeard, periodista republicano francés, autor de la sátira Les Propos de Labienus (1865) contra Napoleón III. ↩

  6. Crespel, francés emigrado en Londres, miembro del Consejo Central. ↩

  7. «Ha emplazado a Vésinier a que pruebe sus acusaciones, so pena de ser expulsado». ↩

  8. En el manuscrito, por error, «a favor de Rusia, en contra de Polonia». ↩

  9. Los delegados de París. ↩

  10. La abolición de la servidumbre en Rusia (1861) y la reforma agraria impuesta en el Reino de Polonia tras el levantamiento de 1863 (1864). ↩

  11. El propio Marx, secretario corresponsal para Alemania en el Consejo Central. ↩

  12. Las tropas francesas tomaron Roma en 1849 y acabaron con la República Romana; seguían allí guarneciendo el poder del papa. En México, la expedición francesa sostenía desde 1864 al emperador Maximiliano contra los republicanos de Juárez. ↩

  13. Émile Holtorp y Konstanty Bobczynski, emigrados polacos, miembros del Consejo Central. ↩

  14. El aniversario del levantamiento polaco de enero de 1863. ↩

  15. Sabihondo. ↩

  16. Hector Denis, positivista y proudhoniano belga, colaborador de La Tribune du Peuple. ↩

  17. Escritor efectista. ↩

  18. Los sectarios socialistas. ↩

  19. Peter Fox, periodista inglés, miembro del Consejo Central. ↩

  20. «El padre infantil», con juego de palabras con el nombre del saintsimoniano Prosper Enfantin, al que sus discípulos llamaban le Père Enfantin. ↩

  21. Vida del nuevo César, panfleto de Vésinier contra Napoleón III. ↩

  22. Fuerza retórica. ↩