Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 19 de septiembre de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1178, pp. 95-96) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Londres, 19 de septiembre de 1868.

Dear Fred:

Te adjunto una carta de Schweitzer, ditto una de Essen, y aparte 6 números del Social-Demokrat. Todo eso tengo que tenerlo de vuelta el martes. ¿Qué le contesto al astuto Schweitzer?1 Por los debates (en el Social-Demokrat) del congreso de la Asociación General de Obreros Alemanes ves que los lassalleanos «auténticos» olfatearon que su señor presidente, con un posible congreso para fundar trade unions y regular las strikes,2 abandona el rumbo lassalleano. Solo amenazando con dimitir consiguió permiso para emprender esta agitación con independencia de la Asociación General de Obreros Alemanes. Su propósito, naturalmente, es adelantarse a Liebknecht y compañía. Además, comprendió que, si se desarrollaba en Alemania una verdadera organización obrera basada en las trade unions, su artificial asociación de secta would soon be nowhere.3 Lo que ahora presenta en un leader (n.º 104) como la suma del invento de Lassalle, «crédito del Estado para fundar asociaciones de producción», es una copia literal del programa del socialismo católico francés, duce Buchez, en el Atelier, en tiempos de Luis Felipe.4 Tengo que contestarle con diplomacia y quisiera saber tu opinión.

Del Vogt ya no queda ninguno aquí. Pero ayer le escribí a Liebknecht y le pedí cuentas categóricas de los ejemplares (quizá 150) que se le entregaron.5

El martes que viene, en la primera sesión del General Council, la cosa va a ser tormentosa. También Dupont está muy furioso con Eccarius, porque este no tomó prácticamente ninguna parte en el congreso. Intentaré proteger a Eccarius contra pasos «positivos», pero esta vez no puedo ponerme tan de su parte como hice el año pasado contra Fox, Carter, etc.6

Un comerciante de Burdeos, amigo de Lafargue, que habla inglés, ha pasado por aquí de vuelta de un viaje por Suecia y Dinamarca. Le dijo a Lafargue que allí, en los círculos superiores, se habla mucho de mi libro, cosa que no me parece muy probable.

Laurita está algo mejor. Sus sufferings7 tienen que ver con ciertos procesos naturales de desarrollo. Quieren irse a principios de octubre, y eso es lo malo, porque todavía falta la ropa blanca del ajuar.

L'illustre Gaudissart ha vuelto hoy.8

El préstamo era así: tomas dinero for a certain term.9 Si mueres antes del vencimiento, la suma no hay que devolverla. En caso contrario, al vencer el plazo, se devuelve con los intereses estipulados. Con eso la transacción se acaba. No es, por tanto, un seguro de vida. Tampoco recibes una póliza, sino el dinero, por el que firmas un bond. Este, naturalmente, me lo han devuelto. Esta forma tan peculiar es también lo que hace tan cara toda la historia. Es sin duda la peor y la más cara manera de pedir dinero prestado.

La única circunstancia que, a mi juicio, favorece a Bonaparte en caso de una campaña tardía es que Rusia estará entonces más paralizada, al menos para la acción militar. Una cosa es segura: en toda Francia se cree en una guerra inminente.

Con el anuncio quiero ver d'abord10 qué contesta Meissner, al que le he preguntado al respecto.

¿Cómo fue lo del gordo Vogt?

Salut. Tuyo, K. M.

En la crónica de la Opinion Nationale sobre el Congreso de Bruselas se dice, entre otras cosas:11

«Debo mencionar aquí el informe general de la Asociación, redactado por el consejo de Londres. Mencionar es la única palabra que puedo emplear, pues no soy un legista lo bastante fuerte para separar y podar las frases incriminables por las leyes de Francia, y bien podría haber algunas de ese género». Habla luego de los passages referidos a «le gouvernement français».12 «La crítica es a veces cruda, y a menudo irónica. Lo repito, no puedo hacerme juez de ello; pero debo confesar que el público fue menos tímido que su corresponsal: cubrió de aplausos frenéticos todos los pasajes que me abstengo de citar».

Había 12 reporters de Francia.

La Emancipation y el Journal de Bruxelles han atacado al congreso exactamente igual que a nosotros hace 20 años.13

Había un ruso como periodista. Dijo que mandaría al Consejo General los periódicos rusos que hablaran del congreso.

  1. Johann Baptist von Schweitzer, presidente de la Asociación General de Obreros Alemanes y director del Social-Demokrat de Berlín. Su congreso de Hamburgo se había celebrado a finales de agosto de 1868; el congreso obrero de Berlín para fundar sindicatos, convocado por él, se reunió a finales de septiembre. ↩

  2. «Huelgas». ↩

  3. «Pronto no sería nada». ↩

  4. Philippe Buchez (1796-1865), historiador y socialista cristiano, inspirador del periódico obrero L'Atelier (1840-1850). Duce: «bajo la guía de». ↩

  5. El escrito polémico de Marx Herr Vogt (Londres, 1860). ↩

  6. Peter Fox y James Carter, miembros ingleses del Consejo General. ↩

  7. «Padecimientos». ↩

  8. «El ilustre Gaudissart», el viajante de comercio charlatán de la novela de Balzac (1833); aquí, Borkheim. ↩

  9. «Por un plazo determinado». ↩

  10. «Primero». ↩

  11. L'Opinion Nationale, diario bonapartista liberal de París. En el original, la cita va en francés. ↩

  12. «Pasajes»; «el gobierno francés». ↩

  13. En 1848, cuando Marx y Engels vivían en Bruselas. El Journal de Bruxelles era un diario católico conservador. ↩