Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Ramsgate, escrita en Manchester el 20 de agosto de 1870. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1402, pp. 371-373) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 20 de agosto de 1870.

Querido Mohr:

Espero que tu reumatismo se haya vuelto menos agudo. El cloral te habrá sentado bien; si no, consulta a un médico para que te dé algo para dormir. Gumpert está en Gales, así que no se le puede consultar cómodamente.

Hoy he escrito con energía a Smith por lo de la casa. No puedo dejar que me siga tomando el pelo el grouse shooting aristocrat;1 dentro de 4 semanas debería estar ya allí. Ayer hizo 5 semanas que dejé arreglado el asunto con Smith, ¡y todavía ninguna respuesta!

Creo que la anexión de los franco-alemanes es ya cosa decidida. Si la semana pasada se hubiera formado todavía en París un gobierno revolucionario, aún se habría podido hacer algo. Ahora llega demasiado tarde y solo puede hacer el ridículo con una parodia de la Convención. Estoy convencido de que Bismarck habría firmado con un gobierno revolucionario que se hubiera presentado a tiempo una paz sin cesión de territorio. Pero cuando Francia se comporta como ahora, no tiene ningún motivo para resistir a la presión de fuera y a su propia vanidad de dentro. Es una gran desgracia, pero me parece inevitable. Si Alemania fuera un Estado único como Francia, la cosa sería aún más disculpable. Pero así, cuando lo conquistado tiene que repartirse entre los tres vecinos de la frontera,2 es ridículo. Más ridículo todavía que los alemanes quieran colgarse en el oeste una Venecia de habla alemana.3 Intentaré hacerme con el panfleto de peso del gravísimo Blind, pero seguramente llegará demasiado tarde.

¿Qué me dices de Mack-Bazaine? Mack-Mahon ya era bastante malo; ahora llega Mack (el de Ulm) tout court.4 Ya sería demasiado que 120 000 franceses tuvieran que rendir las armas, y es probable que acabe en eso. ¡El viejo burro de piedra de Guillermo, desflorando a sus años a Metz la pucelle!5 Pero una dégringolade6 como la que ofrece este 2.º empire no se ha visto nunca. Solo tengo curiosidad por ver si los parisinos no se levantan por fin cuando sepan la verdad sobre la semana pasada. Aunque ya no puede servir de nada. Las demoliciones en torno a París para hacerla defendible son tan colosales que no puedo imaginarme que se lleven a cabo como es debido. Desde 1840 la población de la ciudad casi se ha triplicado, y las dificultades de abastecimiento también. Por último, todo el tráfico de mercancías se basa ahora tanto en los ferrocarriles que, volados unos cuantos puentes en cada línea, será casi imposible meter en la ciudad en carros provisiones de alguna importancia, aun con un bloqueo solo imperfecto.

Las pérdidas de la semana pasada deben de ser enormes. En toda la guerra los alemanes han cargado siempre a la bayoneta con la mayor resolución, y ahora también la caballería contra infantería intacta; los hombres deben de haber caído como moscas. El guapo Guillermo no dice nada de eso. Pero lo que es seguro es que, hombre contra hombre, batallón contra batallón, los alemanes han demostrado frente a los franceses la superioridad más decidida. Primero en Spicheren, 27 batallones contra 42 (por lo menos) batallones franceses, que tenían una posición casi inexpugnable. Después de la batalla del jueves,7 la desmoralización en el campo francés ya no se podrá contener.

¿Estará Kugelmann en Karlsbad? No sé adónde mandar el retrato.

Muchos saludos de Lizzie y míos a todos. Espero tener pronto buenas noticias del reumatismo.

Tuyo, F. E.

  1. «Aristócrata cazador de urogallos»: el propietario de la casa de Londres; véase 1870-08-15 Engels a Jenny Marx. ↩

  2. Prusia, Baviera y Baden. ↩

  3. Alusión al Véneto, territorio italiano que Austria retuvo hasta 1866 contra la voluntad de su población. ↩

  4. Juego de palabras: Karl Mack von Leiberich, el general austriaco que capituló con su ejército ante Napoleón en Ulm en 1805; MacMahon y Bazaine, encerrado ya con su ejército en Metz. Tout court: «sin más». ↩

  5. «La doncella»: Metz, plaza que nunca había sido tomada. ↩

  6. «Desmoronamiento». ↩

  7. La batalla de Gravelotte-Saint-Privat, el jueves 18 de agosto de 1870, tras la de Mars-la-Tour (16 de agosto). ↩