Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Londres, escrita en París el 30 de septiembre de 1882. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1546, pp. 563-564) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

París, 30 de septiembre de 1882.

Querido Fred:

Justo cuando salía hacia aquí (i. e. la Gare St. Lazare) desde Argenteuil, para esperar a Laura, cenar con ella en París y llevármela a Argenteuil, me pilló aún el facteur con tu carta y lo que venía dentro.1 Laura llegará in about a cuarto de hora, probably con tu carta para ella.

El Dr. Dourlen me ha examinado hoy en presence de Jennychen. El râlement muqueux ha desaparecido; quedan some pitidos, pero está a punto de acabar con este catarro tenaz, que ya ha cambiado sustancialmente de carácter.2 Mi general habitus, dice, ha mejorado extraordinariamente; dice también que he «engordado».

Quiere que en ningún caso me quede en Londres más de 14 días, o 3 semanas si hace muy buen tiempo. Teme menos un frío moderado que el aire húmedo. En ningún caso debo viajar con el tren especial de la noche por Calais; hay que ir de día a Calais y salir de allí al día siguiente con el vapor de la mañana.

Por lo demás, hay que empezar pronto, como él dice, la campagne de l’hiver, en la isla de Wight, en Jersey, en Morlaix (Bretaña) o en Pau. Fuera de eso, para mí no le gusta una estancia demasiado al sur, salvo in case of need, y por eso también le pareció Vevey mejor para mí que Montreux, que es más cálido.3 Da por supuesto que las temperaturas normales, etc., no se van a rebelar de repente por mi llegada. En fin, el «permiso» para salir hacia Londres no me lo dará definitivamente hasta que se haya tranquilizado con los boletines meteorológicos de los próximos días. (Los médicos franceses tienen un prejuicio terrible contra el clima de Londres.) Dice que ahora está seguro de una curación completa, si no se cometen errores. Así que no me voy antes del martes como muy pronto.

Si el gobierno francés —as represented by the swindling financier Duclerc— supiera que estoy aquí (sobre todo con la Cámara de vacaciones), quizá me mandaría de viaje sin esperar el permiso del Dr. Dourlen, porque los «marxistes» et «anti-marxistes», en sus respectivos congresos socialistas de Roanne et St. Étienne, ambos bandos, han hecho todo lo posible por amargarme la estancia en Francia.4 Con todo, me compensa en cierta medida que la misma banda de la Alianza —los Malon, Brousse, etc.— se haya visto «muy» defraudada en su esperanza, como si (giro favorito de nuestro Bruno) la «callada» insinuación de que Marx es un «alemán», alias «prusiano», y de que por tanto también los «marxistes» franceses son traidores a la patria, no fuera ya a prender en nadie, hasta el punto de que no se atrevió ni un momento a hacerse «pública».5 C’est un progrès.6

Clemenceau ha estado gravemente enfermo y aún no se ha repuesto del todo. También él se llevó de París El capital para el periodo de la enfermedad. Parece que ahora está de moda entre los French real or would be «advanced» leaders, if «the Devil be sick».7

Muchos saludos a todos, sin olvidar a Jollymeyer.

El Mohr.

Escribiré o telegrafiaré antes de salir de Francia.

  1. Facteur: cartero. Marx había vuelto de Suiza a Argenteuil, a casa de Jenny Longuet, a finales de septiembre. ↩

  2. Râlement muqueux: estertor mucoso. ↩

  3. Marx pasaría el invierno en Ventnor, en la isla de Wight, adonde llegó a finales de octubre. ↩

  4. «Tal como lo representa el financiero estafador». Charles Duclerc, banquero y antiguo ministro de Hacienda en 1848, presidía el gobierno francés desde agosto de 1882. En el congreso de Saint-Étienne (finales de septiembre de 1882) se consumó la escisión del Parti ouvrier: los posibilistas de Brousse y Malon se quedaron con el partido, y los guesdistas, a los que se llamaba «marxistas», celebraron su propio congreso en Roanne. ↩

  5. La Alianza de la Democracia Socialista de Bakunin; Paul Brousse y Benoît Malon habían estado en su órbita en los años setenta. «Nuestro Bruno» es seguramente Bruno Bauer. ↩

  6. «Es un progreso». ↩

  7. «Entre los dirigentes franceses “avanzados”, auténticos o aspirantes, si “el diablo está enfermo”»: alusión al refrán inglés The Devil was sick, the Devil a monk would be; the Devil was well, the devil a monk was he («El diablo enfermo quería hacerse fraile; el diablo sano, ni pensarlo»). ↩