Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Bruselas, escrita en París el 14 de enero de 1848. Se conserva completa; unas pocas palabras perdidas por el deterioro del papel se completan entre corchetes. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 25, pp. 91-93) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Querido Marx:

Si no te he escrito, ha sido porque hasta hoy no he conseguido pillar al maldito Louis Blanc. Décidément il y met de la mauvaise volonté.1 Pero ya lo atraparé: voy todos los días a su casa o lo acecho en el café. Con el père Flocon,2 en cambio, se puede hacer algo. Está encantado de la manera en que la B[rüsseler] Zeitung y el N[orthern] Star han defendido a la Réforme contra el National.3 Ni siquiera el blâme4 contra L. Bl[anc] y Ledru[-Rollin]5 lo ha desconcertado, como tampoco mi declaración de que en Londres habíamos decidido presentarnos ahora públicamente como comunistas. Naturalmente, hizo valer cosas muy bonitas: Vous tendez au despotisme, vous tuerez la révolution en France, nous avons onze millions de petits paysans qui sont en même temps les propriétaires les plus enragés etc., aunque también despotricó contra los campesinos; mais enfin, dit-il, nos principes sont trop rapprochés les uns des autres pour que nous ne devions pas marcher ensemble; quant à nous nous vous appuyerons autant que sera dans notre pouvoir etc.6

La historia de Mosi7 me ha divertido enormemente, aunque me fastidió que saliera a la luz. En Bruselas, aparte de ti, solo lo sabían Gigot y Lupus, y Born, a quien se lo conté una vez en París estando borracho. Enfin c'est égal.8 ¡Moses amenazando con pistolas, pregonando sus cuernos por todo Bruselas, y encima en casa de Bornstedt!: debió de ser impagable. El invento de Ferdinand Wolff9 con el acta m'a fait crever de rire,10 ¡y el Moses se lo cree! Por lo demás, si el burro insiste en su ridícula mentira de la violación, puedo servirle détails anteriores, simultáneos y posteriores que le dejarán sin oír ni ver. ¡Si esta burra de Balaam11 me hizo todavía el pasado julio, aquí en París, una declaración de amor in optima forma,12 mezclada de resignación, y me confió los secretos más nocturnos de su ménage! Su furia contra mí es puro amor despechado. Por lo demás, en Valenciennes yo pensaba en Moses solo en segunda instancia; en primera, quería vengarme de las bajezas que ella había cometido con Mary.13

El vino fuerte se reduce a un tercio de botella de burdeos. Lo único que es una pena es que el Sigfrido cornudo no haya hecho constar públicamente su desdichado estado en el acta de la Asociación Obrera.14 Por lo demás, es muy libre de tomarse la revancha con todas mis amantes presentes, pasadas y futuras, y para ello le recomiendo: 1.º la giganta flamenca que vive en mi antiguo domicilio, 87 chaussée d'Ixelles, au premier,15 y se llama mademoiselle Joséphine, y 2.º una francesa, mademoiselle Félicie, que llega a Bruselas el domingo 23 del corriente en el primer tren de Colonia, de paso para París. Mala suerte sería que no tuviera éxito con ninguna de las dos. Hazle llegar, por favor, estos renseignements,16 para que reconozca mi sinceridad. I will give him fair play.17

Heine se está muriendo.18 Hace quince días estuve en su casa; estaba en la cama y había tenido un ataque de nervios. Ayer estaba levantado, pero en un estado lamentable. No puede dar ni tres pasos; se arrastra, apoyándose en las paredes, del sillón a la cama y vice versa. Y además ruido en su casa, que lo vuelve loco: carpinteros, martillazos, etc. Intelectualmente también está algo agotado. Heinzen19 quiso verlo, pero no lo dejaron pasar.

Ayer estuve también en casa de Herwegh.20 Tiene la gripe, con toda la familia, y muchas visitas de viejas. Me dijo que el segundo tomo de L. Blanc ha quedado completamente eclipsado por el enorme éxito del segundo tomo de Michelet.21 No he leído todavía ninguno de los dos, porque, por falta de dinero, no he podido abonarme a un gabinete de lectura. Por lo demás, el éxito de Michelet solo se explica por su suspensión y por su espíritu burgués.

Con la L[iga]22 van aquí las cosas miserablemente. Nunca he visto tanta modorra y tantas pequeñas envidias de unos tipos con otros. El weitlinguismo y el proudhonismo23 son de verdad la expresión más acabada de las condiciones de vida de estos burros, y por eso no hay nada que hacer. Unos son auténticos Straubinger,24 oficiales artesanos que envejecen; los otros, pequeñoburgueses en ciernes. Una clase que vive de rebajarles el salario a los franceses, como los irlandeses, es totalmente inservible. Voy a hacer todavía un último intento; si cela ne réussit pas, je me retire de cette espèce de propagande.25 Espero que lleguen pronto los papeles de Londres26 y reanimen un poco la cosa; entonces aprovecharé el momento. Como los tipos no ven hasta ahora resultado alguno del congreso, se están quedando, naturalmente, del todo flojos. Estoy en contacto con algunos obreros nuevos que me han traído Stumpf y Neubeck,27 pero no se puede decir qué saldrá de ahí.

Dile a Bornstedt: 1.º que no se presente ante los obreros de aquí con tanto rigor comercial en lo de las suscripciones, o los perderá a todos; 2.º que el agente que le ha conseguido Moses es un llorica sin carácter y muy vanidoso, pero el único que todavía quiere y puede ocuparse de esto, así que no debe herirlo (froisser);28 el tipo se ha esforzado, pero no puede poner dinero de su bolsillo, cosa que por cierto ya ha hecho. Tiene que cubrir con el dinero que le entra al menos los gastos que le [causan] la correspondencia, etc.; 3.º que, cuando mande números sueltos, no mande nunca más de diez o quince [de] un mismo número como máximo, y además por medio de alguien que viaje. Los paquetes [pasan] por el ministerio de Duchâtel,29 donde hay que ir a recogerlos con pérdida de tiempo y donde el ministerio cobra un recargo de porte terrible para arruinar este commerce. Un paquete así cuesta de 6 a 8 francos, ¿y qué se puede hacer cuando lo exigen? Esselens,30 en Lieja, quería poner un garde de convoi31 que se encargara; escribe a Lieja para que se organice. 4.º Los números que quedaban aquí se han mandado, por medio de viajeros, al sur de Alemania. Si se presenta ocasión, que B[ornstedt] mande todavía algunos números nuevos para hacer propaganda en los cafés, etc. 5.º B[ornstedt] recibirá en estos días un artículo y la cosa sobre las finanzas prusianas. Pero tienes que revisar de nuevo lo de las comisiones de 1843 y cambiar lo necesario, porque está escrito de memoria y muy confusamente.

Si la historia de Mosi lleva a que lo ataques en la Br[üsseler] Z[eitung], me alegraré mucho. No entiendo cómo el tipo sigue todavía en Bruselas. En voilà encore une occasion pour l'exiler à Verviers.32 Lo de la Réforme se hará.

Tu E.

París, 14 de enero de 1848.

  1. «Decididamente pone mala voluntad». ↩

  2. Ferdinand Flocon (1800-1866), director de La Réforme; père: «el tío», «el viejo». ↩

  3. Le National, diario de los republicanos burgueses moderados de París, rival de La Réforme. Engels había tomado partido por la Réforme en la Deutsche-Brüsseler-Zeitung (La Réforme y el National) y en el Northern Star (División en el campo), órgano de los cartistas. ↩

  4. «Censura», «reproche». ↩

  5. Alexandre Auguste Ledru-Rollin (1807-1874), jefe de los demócratas pequeñoburgueses agrupados en torno a La Réforme; en 1848 fue ministro del Interior del Gobierno provisional. ↩

  6. «Ustedes tienden al despotismo, matarán la revolución en Francia; tenemos once millones de pequeños campesinos que son al mismo tiempo los propietarios más furibundos, etc.»; «pero en fin, dijo, nuestros principios están demasiado próximos los unos de los otros para que no debamos marchar juntos; por nuestra parte, les apoyaremos todo lo que esté en nuestro poder, etc.». ↩

  7. Moses Hess, al que Engels llama aquí con el diminutivo «Mosi». Hess acusaba a Engels de haber abusado de su compañera, Sibylle Pesch; el párrafo da la versión de Engels. ↩

  8. «En fin, da igual». ↩

  9. Ferdinand Wolff (1812-1895), «el rojo Wolff», periodista, miembro de la Liga y luego redactor de la Neue Rheinische Zeitung. ↩

  10. «Me ha hecho morir de risa». ↩

  11. La burra que habla al profeta Balaam (Números 22). ↩

  12. «En toda regla». ↩

  13. Mary Burns (hacia 1823-1863), obrera irlandesa de Manchester, compañera de Engels. ↩

  14. La Asociación Obrera Alemana de Bruselas, fundada en agosto de 1847 por Marx, Engels y los miembros de la Liga. ↩

  15. «En el primer piso». ↩

  16. «Informaciones». ↩

  17. «Jugaré limpio con él». ↩

  18. Heinrich Heine (1797-1856), desde 1848 postrado en lo que llamó su «tumba de colchones». ↩

  19. Karl Heinzen (1809-1880), publicista radical, contra quien Marx y Engels habían polemizado en 1847 (véase Los comunistas y Karl Heinzen). ↩

  20. Georg Herwegh (1817-1875), poeta revolucionario alemán, emigrado en París. ↩

  21. El segundo tomo de la Histoire de la Révolution française de Louis Blanc y el de la Histoire de la Révolution française de Jules Michelet. El curso de Michelet en el Collège de France fue suspendido por el gobierno a comienzos de enero de 1848. ↩

  22. La Liga de los Comunistas (Bund). ↩

  23. Las corrientes de Wilhelm Weitling (1808-1871), sastre y teórico del comunismo artesano, y de Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865). ↩

  24. Nombre popular de los oficiales artesanos alemanes que recorrían el país y el extranjero, con su estrechez gremial. ↩

  25. «Si esto no sale bien, me retiro de esta clase de propaganda». ↩

  26. Los documentos del segundo congreso de la Liga, celebrado en Londres en noviembre y diciembre de 1847. ↩

  27. Paul Stumpf y Neubeck, miembros de la Liga en París. ↩

  28. En el original, el galicismo froissieren. ↩

  29. Charles Tanneguy Duchâtel (1803-1867), ministro del Interior de Luis Felipe. ↩

  30. En el original, por error, «Esselenz». ↩

  31. «Encargado del transporte». ↩

  32. «He aquí otra ocasión para desterrarlo a Verviers». Verviers, ciudad industrial belga cerca de Lieja. ↩