Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 27 de enero de 1851, con una posdata de Wilhelm Pieper. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 57, pp. 132-134) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
27 de enero de 1851.
Querido Engels:
Te mando adjunta la declaración para que la firmes.1 A Dulon2 no se le puede mandar de ninguna manera, porque Ruge3 se ha hecho copropietario de la Chronik de Bremen. Hay que mandarla al periódico conservador, a la Weser-Zeitung4 de Bremen. Escribe a esa redacción cuando le mandes la declaración; dile que nos envíe dos ejemplares a Londres, a mi dirección, 28, Dean Street, y que nos haga saber al mismo tiempo cuánto cuesta el anuncio y cómo hay que pagarlo. Pero no te olvides de franquear la carta.
Ahora, como el correo apremia, lo siguiente:
¿Has hecho llegar la carta a Weerth5 que te mandó mi mujer con unas líneas para ti?6
Mi carta en la que te mandé el bodrio del doctor Magnus Gross, etc., y sobre la que deseaba saber tu respuesta,7 ¿la has recibido? Si no la hubieras recibido, te ruego que reclames enseguida en Correos. Te mandé esa carta al día siguiente de haber recibido la tuya, o sea, hace unos quince días.
Contesta pronto y dime si te parece bien la declaración.
Tuyo, K. M.
Notas especiales a la declaración me parecen superfluas.
P. S.
No te olvides tampoco de escribir a la redacción de Bremen, es decir, a la redacción de la Weser-Zeitung, que respete el orden correcto y ponga la declaración de Schramm8 detrás de la nuestra, no delante. ¡Por cierto! Si de verdad no has recibido las dos cartas, escríbeme, después de informarte tú mismo en Manchester, cómo puedo escribir en inglés al Postmaster General.9 En la carta de hace quince días te comunicaba una nueva idea sobre la renta del suelo, sobre la que necesito saber tu opinión.
Tuyo, K. M.
[Posdata de Wilhelm Pieper]
Querido Engels: tengo que comunicarte a toda prisa que Marx está indignadísimo por tu completo silencio sobre su nueva teoría de la renta del suelo, que te escribió hace poco.10 Marx vive muy retirado, sus únicos amigos son John Stuart Mill y Loyd,11 y cuando uno va a verlo, en lugar de con cumplidos, lo reciben con categorías económicas.
On ne peut pas vivre qu'avec toi, après tout,12 y si uno desea vivir de manera antieconómica, como a mí me gusta, tengo que entregarme, puesto que aquí ya no hay nadie tratable, a una extravagancia silenciosa. De paso intento copiar algo y en parte hago incluso mis propios ejercicios de estilo, pero dudo mucho todavía que llegue a algo sólido. Me alegra saber que estás animado, y uno de estos días me tomaré tiempo para escribirte algo más coherente.
Te saluda cordialmente, W. Pieper.
Una declaración de Marx y Engels contra el artículo de chismes de Arnold Ruge publicado en la Tageschronik de Bremen; véanse las cartas de Marx del 22 de enero y de Engels del 25 de enero de 1851. ↩
Rudolph Dulon (1807-1870), pastor protestante de Bremen, demócrata, director de la Tageschronik. En el manuscrito, «Dülon». ↩
Arnold Ruge (1802-1880), publicista de la izquierda hegeliana, emigrado en Londres. ↩
Diario de Bremen. ↩
Georg Weerth (1822-1856), poeta, antiguo redactor del folletín de la Neue Rheinische Zeitung, amigo de Marx y Engels. ↩
La carta de Jenny Marx a Engels de hacia el 25 de enero de 1851. ↩
La carta de Marx del 7 de enero de 1851, sobre la renta del suelo. ↩
Konrad Schramm (1822-1858), miembro de la Liga de los Comunistas y gerente de la Revue de la Neue Rheinische Zeitung. ↩
El director general de Correos británico. ↩
Engels no había recibido la carta: su casera la había dejado bajo un montón de libros. La encontró el 29 de enero y contestó ese mismo día: Engels a Marx, 29 de enero de 1851. ↩
John Stuart Mill (1806-1873), filósofo y economista inglés, autor de los Principles of Political Economy (1848); Samuel Jones Loyd, más tarde lord Overstone (1796-1883), banquero y economista, uno de los teóricos de la currency school. En el manuscrito de Pieper, «Mills» y «Lloyd». ↩
«Después de todo, no se puede vivir solo contigo». ↩