Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 10 de febrero de 1851. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 61, pp. 143-144) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

10 de febrero de 1851.

28, Deanstreet, Soho.

Querido Engels:

Cuando escribiste que pronto sería hora de atacar a Louis Blanc,1 eras por lo menos un clairvoyant.2

Escucha ahora la siguiente historia:

Hace unos días, una semana más o menos, me encuentro con Landolphe,3 y por la manera azorada con que nos saludó a mi mujer y a mí noté que algo «olía a podrido» en el estado de nuestro ami chevaleresque,4 nuestro Bayardo de la Montaña. Eh bien!5 ¡Landolphe y Louis Blanc se han unido al comité de Willich-Schapper,6 del que se ha retirado el señor Adam!7 Y quince días antes Landolphe todavía echaba pestes de Barthélemy8 y yo le contaba el asunto de los señores Willich y Schapper. Qu’en dis-tu?9 Ni una palabra me habían adelantado esos hombres de bien.

La cosa se explica así.

La Church Street10 da un banquete el 24 de febrero, al que ha invitado a Blanc y a Ledru-Rollin11 y, entre otros, también a Landolphe. Louis Blanc, para demostrarle a Ledru-Rollin que él también tiene un comité cosmopolita detrás y para castigar a la Church Street por tratarlos a él y a Ledru como «de igual importancia», reúne sus ejércitos de Great Windmill Street12 y de la taberna de los polacos venidos a menos.

Encore un coup!13 Qu’en dis tu?

Hace unos días la Church Street recibió una circular de invitación impresa (y a la vez manifiesto) para un banquete monstruo el 24 de febrero,14 firmada primo15 por Landolphe y, justo detrás de Schapper, L. Blanc. ¡Gran indignación en la Church Street! ¡Gran entusiasmo en Great Windmill Street!

Louis Blanc, en la circular-manifiesto, no habla en nombre de una nación, sino en nombre y por encargo de la eterna fórmula: Liberté, égalité, fraternité! Lo único desagradable para mí es que todavía le debo a Landolphe libra y media esterlina, que habría que mandarle ahora sin demora por medio de Wolff.

¡Ya te imaginarás cómo han crecido Willich y Schapper en su propia estima y cómo se creen que nos han derrotado!

Pero los vamos a derrotar de otra manera. Estamos en el camino más corto para volver loco, literaliter16 loco, al suboficial y carpintero Willich.17

Te acordarás de la carta que Schramm escribió a Willich en nombre de Becker,18 en la que le ofrecía la dictadura militar, suprimía la prensa y arrojaba ligeras sombras sobre la moralidad de Schapper.

Eh bien! Willich, ese asno inculto y cuatro veces cornudo, ha caído en la trampa. Ha bombardeado a Becker con cartas, tiene incluso un emisario listo para enviarlo, trata a Schapper de haut en bas,19 intriga, ignora e injuria de todas las maneras a ese hombre de bien, se ha apropiado ya del todo de los modales despóticos de un Cromwell II, se ha vuelto irascible, ya no tolera ninguna contradicción y le ha encargado a Becker que haga una revolución en Colonia, tras lo cual él se declara dispuesto a asumir la dirección suprema.

Hace algún tiempo se levantó de un salto en plena reunión, gritó que sus cartas de París y de Colonia aún no habían llegado —fue con ocasión de la última crisis ministerial francesa—,20 se quejó de que tenía la cabeza (de buey) hecha un lío, un lío, un lío, salió corriendo a Bond Street y se hizo echar un cubo de agua por la cabeza. Ahora le tengo preparada una ducha que podría surtir el efecto contrario. Dentro de unos días recibiré de Becker las cartas de Willich, y entonces haré saltar las minas. Aquí, todo un enjambre de nueva chusma democrática: franceses expulsados de Bruselas, Heise21 de Kassel, Oppenheim de Bruselas, Günther de Fráncfort, etc. Por suerte, a estos últimos todavía no los he visto.

¿Has recibido mi última carta?22

Tuyo, K. M.

  1. Louis Blanc (1811-1882), socialista francés, miembro del Gobierno provisional de 1848, emigrado en Londres. Engels había propuesto someter a crítica su Histoire de dix ans en su carta del 5 de febrero: 1851-02-05 Engels a Marx. ↩

  2. «Vidente». ↩

  3. Emigrado francés en Londres, del partido de la Montaña. ↩

  4. «Amigo caballeroso». Pierre Terrail de Bayard (h. 1476-1524), el «caballero sin miedo y sin tacha»; la Montaña, el partido demócrata-socialista de la Asamblea francesa. ↩

  5. «¡Pues bien!». ↩

  6. El comité de la fracción que se había escindido de la Liga de los Comunistas en septiembre de 1850 bajo la dirección de August Willich y Karl Schapper (1812-1870). ↩

  7. Emigrado francés en Londres. ↩

  8. Emmanuel Barthélemy (h. 1820-1855), revolucionario blanquista francés emigrado en Londres, aliado de Willich. ↩

  9. «¿Qué me dices?». ↩

  10. La sociedad de los emigrados demócratas franceses que se reunía en Church Street, en el Soho. ↩

  11. Alexandre Ledru-Rollin (1807-1874), jefe de la democracia pequeñoburguesa francesa en 1848, emigrado en Londres. ↩

  12. La Sociedad de Cultura Obrera de Great Windmill Street, en manos de la fracción Willich-Schapper. ↩

  13. «¡Otra más!». ↩

  14. El llamado «banquete de los iguales», celebrado en Londres el 24 de febrero de 1851, aniversario de la revolución de Febrero. ↩

  15. «En primer lugar». ↩

  16. «Literalmente». ↩

  17. August Willich (1810-1878), antiguo teniente prusiano que había dejado el ejército y trabajado como carpintero; jefe militar en la campaña de Baden de 1849. ↩

  18. Conrad Schramm (h. 1822-1858), miembro de la Liga de los Comunistas, había escrito a Willich una carta burlesca firmada como si fuera de Hermann Becker (1820-1885), demócrata de Colonia y miembro de la Liga. ↩

  19. «Por encima del hombro». ↩

  20. La de enero de 1851, que acabó con la caída del gabinete Baroche. ↩

  21. Hermann Heise, demócrata de Kassel. ↩

  22. La del 3 de febrero: 1851-02-03 Marx a Engels. ↩