Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 24 de abril de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 164, pp. 339-340) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Londres, 24 de abril de 1852. 28, Deanstreet, Soho.

Querido Frederic:

La semana pasada he pasado por una mierda de la que no puedes hacerte idea. El día del entierro1 no llegó de ninguna parte el dinero prometido, así que al final me vi obligado a correr a casa de unos franceses vecinos para pagar a los perros de pompas fúnebres ingleses. Y por desgracia llegó además la carta de Weydemeyer, según la cual también en América parecen haber fracasado todas las perspectivas.2 Cluß, cuya carta recibirás la semana que viene, da ahora mejores perspectivas. Quoique de dure complexion,3 esta vez la mierda me ha afectado bastante.

Te adjunto una carta del perro de Ewerbeck, que nunca franquea y siempre le roba a uno los últimos diez peniques. Además, un artículo de B. Bauer en el Daily New York-Tribune. Tu artículo ha arrastrado tras de sí a toda la carroña. Te reirás de los descubrimientos de Bauer sobre «los ejércitos». Si ahora me mandas artículos para Dana, puedes esperar a que sean varios, que yo enviaré luego todos juntos.

El señor Tellering4 publica en Nueva York una revista mensual o semanal, cuyo primer número —puras tonterías de colegial— me ha mandado el perro en persona.

Heise (el del Hornisse),5 ahora íntimo de Willich: comparten la cama. ¿Qué hay detrás de este tipo? Vuelven a fanfarronear de un golpe que piensan dar en Alemania.

Dronke es un verdadero imbécile. Las 4 libras que le conseguimos del Rin le supieron a poco, así que se fue a Coblenza a sacar dinero. El burro no pensó que da un nuevo pretexto contra los de Colonia. El tipo se comporta de verdad de manera demasiado vergonzosa.

¡A propósito! No olvides mandar immédiatement a Londres estos dos papelotes: 1. una autorización para que Liebknecht6 cobre la libra esterlina en casa de Hain;7 2. escribe tú mismo una notita a Hain en la que, en dos líneas, le comuniques al «querido amigo» que, como has oído que le va bien, has remitido a Liebknecht a él por la libra esterlina. Es que hay que evitar que surja cualquier enemistad.

Resulta que ayer, como a uno de nuestros conocidos, que hasta ahora encontraba alojamiento para dormir en casa de Liebknecht, lo echaron sus caseros y ninguno de nosotros podía dar un penique al pobre diablo, escribí a Liebknecht una nota diciéndole que tú lo habías remitido a Hain por la libra. El señor Hain pareció algo incrédulo y pidió a Liebknecht ver primero tu letra.

Mándame unos cuantos stamps,8 porque tengo que mandarte un montón de cosas.

Tu K. M.

  1. El de su hija Franziska, muerta el 14 de abril de 1852. ↩

  2. Weydemeyer no conseguía dinero para sacar Die Revolution, que había tenido que suspender tras dos números; al final pudo publicar en mayo, como cuaderno, El 18 Brumario de Luis Bonaparte. ↩

  3. «Aunque soy de complexión dura». ↩

  4. Eduard von Müller-Tellering, antiguo corresponsal en Viena de la Neue Rheinische Zeitung, que se había vuelto enemigo de Marx; había emigrado a los Estados Unidos. ↩

  5. Hermann Heise, demócrata, director de Die Hornisse, periódico de Kassel (1848-1850). ↩

  6. Wilhelm Liebknecht (1826-1900), emigrado en Londres, miembro de la Liga y amigo de la familia Marx. ↩

  7. Emigrado alemán en Londres. ↩

  8. «Sellos». ↩