Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 29 de abril de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 167, pp. 343-344) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Querido Marx:
Te mando otra carta de Weydemeyer.1 Los periódicos no me han llegado, pero esta mañana han telegrafiado la llegada del Atlantic2 y supongo que llegarán mañana temprano. Weydemeyer parece haber entendido mal un par de indicaciones que le di para que empaquetara y enviara sus cosas de forma más práctica, de modo que no costaran un franqueo inútilmente caro; pero ya le he sacado de su error.
Así que la historia de Coblenza sobre el piccolo3 era una pura fábula, y si hay que fiarse de la Kölnische Zeitung, papá Dronke estará ya en Londres y sus aventuras habrán llegado así a su fin. Tant mieux pour lui.4 Pero con esto la historia de la orden de busca y captura contra Moses5 se me hace todavía más inexplicable. En todo caso, parece anunciar nuevas vejaciones contra los de Colonia. Dios sabe qué viejo papelucho habrá caído otra vez en manos de la policía. ¡Pobre Moses, convertirse todavía, tan egregiously post festum, en mártir in partibus infidelium!6
La semana que viene haré unos cuantos artículos para Dana uno tras otro y procuraré llevar la historia hasta el final de la campaña por la Constitución del Imperio.7 Para que luego podamos cerrar en seguida, estaría bien que me hicieras un breve memorándum para los últimos artículos: las revolutionary prospects of Germany8 y la posición de nuestro partido durante la revolución y después de ella. Precisamente estas cosas del final son demasiado importantes, y además un memorándum así me permitirá hacer los artículos no solo mejor, sino también mucho más deprisa. De este modo, con algún esfuerzo por mi parte, conseguiría tener terminados dentro de quince días todos los cinco o seis artículos atrasados, y entretanto tú podrías ir escribiendo a Dana sobre una nueva serie acerca de un asunto de más actualité, soit la France, soit l'Angleterre.9 Como el folleto de Weydemeyer saldrá ya pronto, El 18 Brumario10 no podrá vendérsele a Dana, salvo con una forma distinta; entonces puede tenerlo for nothing11 y traducirlo él mismo. Pero siempre podrías preguntarle a Dana si quiere una versión reelaborada y traducida, pensada para el público angloamericano; entonces habría que recortar mucho los antecedentes hasta el 2 de diciembre de 1851 y, al final, hacer desembocar el asunto en la actualité inmediata, de modo que pudieran seguirle informes semanales o quincenales sobre Francia.
Tuyo, F. E.
Manchester, 29 de abril de 1852.
Joseph Weydemeyer (1818-1866), antiguo oficial de artillería prusiano y miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado a Nueva York en 1851, donde intentaba sacar el semanario Die Revolution. ↩
Vapor transatlántico de la línea Collins, entre Nueva York y Liverpool. ↩
«El pequeño» (en italiano): Ernst Dronke (1822-1891), antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung y miembro de la Liga, nacido en Coblenza y de muy baja estatura. ↩
«Tanto mejor para él». ↩
Moses Hess (1812-1875), escritor socialista, colaborador de Marx y Engels en Bruselas en 1846-1847, que vivía emigrado. ↩
«Tan notablemente a destiempo» y «en tierra de infieles»: la fórmula in partibus infidelium designaba a los obispos titulares de diócesis situadas en países no cristianos, sin fieles ni sede efectiva; Marx y Engels la aplican a menudo a los emigrados. ↩
Los artículos que Engels escribía, con la firma de Marx, para el New-York Daily Tribune, cuyo director de redacción era Charles A. Dana: Revolución y contrarrevolución en Alemania. La campaña por la Constitución del Imperio fue el levantamiento de mayo-julio de 1849 en Sajonia, Renania, el Palatinado y Baden. ↩
«Las perspectivas revolucionarias de Alemania». ↩
«Sea Francia, sea Inglaterra». ↩
El 18 Brumario de Luis Bonaparte, que Weydemeyer publicó en Nueva York en mayo de 1852 como primer número de Die Revolution. ↩
«Gratis». ↩