Carta de Friedrich Engels a Ferdinand Lassalle, que vivía en Berlín, escrita en Manchester el 15 de marzo de 1860. Se conserva completa. Traducida de la edición de Gustav Mayer, Ferdinand Lassalle. Nachgelassene Briefe und Schriften, t. III: Der Briefwechsel zwischen Lassalle und Marx (Stuttgart y Berlín, 1922), carta n.º 96, pp. 272-274, que la imprime según el original, por la Escuela de marxismo, 2026. Engels fechó la carta el «15 de febrero», pero es del 15 de marzo: responde a la carta de Lassalle del 11 de marzo, que Marx, entonces en Manchester, había recibido «anteayer», y manda el Caballero de la noble conciencia * que Lassalle echaba de menos en ella; Mayer, que también la tenía por mal fechada, la situó a finales de febrero, y la MEW la fecha el 15 de marzo. Lo que Mayer imprime espaciado va en cursiva. Las notas son nuestras. Texto original.*

Manchester, 15 de febrero1 de 1860.

Querido Lassalle:

Muchas gracias por sus gestiones con Duncker a propósito de mi folleto. Habría aceptado el arreglo de que figurara mi nombre si entretanto no lo hubiera aceptado ya otro editor2 (la cosa habrá salido seguramente cuando llegue esta carta) y si no me importara crearle primero al autor de El Po y el Rin3 una posición en la literatura militar, antes de que se presente oficialmente (es decir, en la portada) como paisano ante los tenientes. Su argumento de que usted nos convencerá con toda seguridad y que por eso considera de nuestro interés no comprometernos con nuestro nombre en nuestra manera de ver hasta ahora los asuntos italianos4 tiene sin duda un valor subjetivo decisivo, y nosotros podemos asegurarle igualmente que estamos tan seguros de convencerle a usted, tanto más cuanto que nuestra concepción descansa en un estudio minucioso de un material diplomático que en Londres está bastante completo, al menos en algunos puntos, pero que en Berlín, desde luego, no está a disposición del público (y en buena parte ni siquiera existe en Berlín).

Marx recibió anteayer su carta5 y le contestará. Entretanto le adjunto el Caballero de la noble conciencia,6 que antes se olvidó.

A propos.7 Hace unos días recibimos una carta de Nothjung.8 A este pobre diablo, tras su excarcelación, le han declarado privado de su derecho de domicilio en Mülheim «por larga ausencia» (!!!) y le han prohibido dejarse ver a menos de cinco millas de Colonia. Se ha hecho fotógrafo en Breslau y allí ha obtenido a duras penas el derecho de vecindad. Ahora tiene que pagar el derecho de entrada, el derecho de casa abierta y no sé cuántas otras cosas que solo existen en los diccionarios prusianos. Ya puede usted figurarse que el pobre muchacho, después del largo arresto, que encima lo ha dejado sin patria (¡en qué país pasan estas cosas!), no está en condiciones de hacerlo; y con las alegres leyes que allí siguen en vigor, no puede existir sin arreglar todo ese embrollo. ¿No sería posible hacer allí algo por él? Antes de 1848 tales cosas eran inauditas en la provincia del Rin, y hasta los burgueses que han ayudado a imponernos esas leyes infames tienen la obligación de ayudar a un pobre diablo así. Sin patria por larga ausencia en una fortaleza prusiana: ¡cuénteselo usted a un inglés! Su dirección es: P. Nothjung, fotógrafo, Zwingergasse n.º 7, en la casa de baños. Con sus relaciones en Breslau le será fácil hacer algo por él. Por lo demás, nuestro antiguo sastre se ha cultivado muy bien en la universidad de la fortaleza, por lo que parece, y escribe con mucha civilización.

Ahora escribo unas cosillas sobre la nueva organización militar prusiana y se las he ofrecido a Duncker.9

Tout à vous.10 F. Engels.

Que no se me olvide: Marx ha escrito al Lobo Rojo.11 Pero hace años que no sabemos nada de él. Entretanto Vogt ha vuelto a cenar en casa de Plon-Plon12 con el homme entretenu13 y swindler14 Klapka.15

Vuelvo a abrir la carta, que ya había cerrado sin el «Caballero», para decirle que no encontramos el único ejemplar de la cosa que quedaba aquí en Manchester; alguien ha debido de birlarlo. Marx tiene todavía algunos en Londres y escribe para que nos manden en seguida unos cuantos; entonces le enviaremos uno inmediatamente.

Me haría usted un gran favor si me mandara por correo, a vuelta de correo y sin franquear, algunos números de la Volks-Zeitung y de la National-Zeitung en los que se trate de la organización del ejército, así como uno o dos folletos sobre el tema publicados allí; todo bajo una sola faja. Si no, tardo una eternidad en recibir las cosas, y los periódicos no los veo nunca.

  1. Así en el original: es un lapsus de Engels por «marzo» (véase la línea inicial). ↩

  2. Saboya, Niza y el Rin, que publicó en Berlín, anónimo, G. Behrend (librería Falckenberg) en 1860. Véase Saboya, Niza y el Rin. ↩

  3. El Po y el Rin, folleto anónimo de Engels publicado por Duncker en 1859. ↩

  4. Lassalle lo había escrito en la segunda posdata, dirigida a Engels, de su carta a Marx y Engels de finales de febrero o el 1 de marzo de 1860. ↩

  5. La carta de Lassalle a Marx del domingo 11 de marzo de 1860, en la que se quejaba de no haber recibido el folleto que Marx le había anunciado el 3 de marzo. ↩

  6. El caballero de la noble conciencia (Nueva York, 1854), el folleto de Marx contra Willich. ↩

  7. «A propósito». ↩

  8. Peter Nothjung, sastre, condenado a seis años de fortaleza en el proceso de los comunistas de Colonia (1852). Lassalle le había ayudado durante la prisión. ↩

  9. El proyecto de reorganización del ejército prusiano presentado por el ministro de la Guerra, Roon, en febrero de 1860. El folleto no llegó a publicarse entonces; Engels trató el asunto en 1865 en La cuestión militar prusiana y el partido obrero alemán. ↩

  10. «Todo suyo». ↩

  11. Ferdinand Wolff, llamado el Rojo, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung. ↩

  12. Apodo del príncipe Napoleón (Jérôme Napoleón Bonaparte), primo de Napoleón III. ↩

  13. «Mantenido». ↩

  14. «Estafador». ↩

  15. György Klapka, general húngaro de 1848-1849, emigrado, en tratos con Napoleón III. ↩