Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres; la carta no lleva lugar ni fecha, y los editores de la MEGA¹ la fechan el 24 de noviembre de 1864. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 883, pp. 207-208) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Querido Frederick:
Adjunta, la carta de la vieja Hatzfeldt, que te ruego me devuelvas a vuelta de correo.
Va también la carta del de Solingen, que ha vuelto a aparecer, y la del Schweitzer.1
Hoy te he mandado tres «manifiestos»: 1 para ti, 1 para Gumpert y 1 para Ernest Jones.2 Si puedes repartir más en alguna parte (gratis), están a tu disposición.
En cuanto al Schweitzer, no le he escrito a él, sino a Liebknecht, que la compañía no nos gusta a ninguno de los dos, pero que for the nonce3 poníamos bonne mine à mauvais jeu,4 aunque los desautorizaríamos en el acto en cuanto hicieran tonterías. Pregunto también por qué faltan Bucher y, sobre todo, Rodbertus.5
Moses y Herwegh (por cierto, todavía unas eminencias al lado de Bernhard y Philipp Becker, in a literary sense)6 no están, por lo demás, tan desacreditados a los ojos de los alemanes como a los nuestros. En todo caso, no se puede decir abiertamente, como con sujetos como Grün etc., que son unos granujas.
A toda prisa.
Salut.
Tu K. M.
Acababa de tener que escribir una larga carta a la vieja para librarme del asunto Blind que me quería endosar. El studiosus Blind no había dejado pasar, naturalmente, la ocasión de inflarse, lanzar una «protesta» en nombre de la República y escoger unos cuantos pasajes de los discursos de Lassalle que son, en efecto, muy asquerosamente monárquicos.7 Y también para disuadirla de sus retratos de los enemigos al estilo de las requisitorias policiales.
La carta de Carl Klings, obrero de Solingen, que Marx había anunciado en la carta del 4 de noviembre, y la de Johann Baptist von Schweitzer que Engels le había pasado el 22 de noviembre. ↩
Ejemplares del folleto con el Manifiesto inaugural y los Estatutos provisionales de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Eduard Gumpert, médico alemán de Manchester; Ernest Jones, el antiguo dirigente cartista, abogado en Manchester. ↩
«Por el momento». ↩
«Buena cara al mal tiempo». ↩
Lothar Bucher, antiguo demócrata de 1848 que había vivido exiliado en Londres, y el economista Johann Karl Rodbertus, ambos cercanos a Lassalle. ↩
«En sentido literario». Bernhard Becker, sucesor de Lassalle al frente de la Asociación General de Obreros Alemanes; Johann Philipp Becker, veterano revolucionario de 1848-1849, emigrado en Ginebra. ↩
Karl Blind, demócrata badense emigrado en Londres, viejo enemigo de Marx desde el asunto Vogt. Marx lo llama burlonamente studiosus, «estudiante». ↩