Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 14 de marzo de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1251, pp. 167-168) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 14 de marzo de 1869.
Dear Fred:
Por la carta adjunta de Meissner verás cómo está lo del Luis Bonaparte. Como Meissner me ha dicho directamente (de palabra) que ya solo imprime folletos de vez en cuando por hacer un favor, cosa que tú no tienes por qué saber, preferiría que le escribieras tú directamente por lo de La guerra campesina. Si no sale nada, escribo a Eichhoff, con quien estoy en relación «internacional».
Liebknecht tiene el talento de reunir a su alrededor a la gente más tonta de Alemania. Exempli causa, al autor de «Los fines democráticos y los obreros alemanes». Ese mamotreto, hasta en el pensamiento, uno solo puede leerlo en patois del sur de Alemania. ¡Este animal pide a los obreros que le quiten de encima a Bismarck, y luego les promete satisfacer la «plena libertad de residencia» y otras reivindicaciones socialistas!1 Horreur!
El hombre de la Zukunft es infinitamente más listo y tiene más picardía norteña.2 Pero también en él el upshot es que los obreros deben tener la bondad de sacarles las castañas del fuego a los señores demócratas y, entretanto, no meterse en distracciones como las trade unions.3 Si estos señores son tan fogosos amigos de la acción directamente revolucionaria, ¿por qué no dan ellos el ejemplo, en vez de escribir con prudencia y cautela artículos mesurados para la Zukunft? ¡Semejantes cosas han de despertar la pasión revolucionaria! ¡No sacan a un perro de detrás de la estufa!
La respuesta a los de Ginebra ha salido.4 En el texto francés he mantenido el tono todavía más glacial y passablement ironique.5 Por suerte no lo notaron los ingleses, que naturalmente solo conocen mi traducción inglesa.
Esos señores, además del escrito oficial que te comuniqué, habían dirigido a Eccarius una carta privada de 4 páginas, según la cual solo los efforts de Becker, de Bakunin y del secretario Perret consiguieron evitar una ruptura directa. Su programa «revolucionario» ha hecho más en unas pocas semanas en Italia, España, etc., que el de la «Asociación Internacional de los Trabajadores» en años. Si rechazamos su «programa revolucionario», provocaremos una separación entre los países de movimiento obrero «revolucionario» (que son, según su enumeración: Francia, donde tienen 2 corresponsales enteritos, Suiza (!), Italia, donde los obreros, salvo los que nos pertenecen, no son más que la cola de Mazzini, y España, donde hay más curas que obreros) y los países de desarrollo lento de la clase obrera (viz. Inglaterra, Alemania, los United States y Bélgica).6 O sea, separación entre el movimiento obrero volcánico y plutónico, por un lado, y el aqueous, por el otro.7
Que los suizos representen el tipo revolucionario es realmente divertido.
Qué tonto tiene que haberse vuelto el viejo Becker para creer de verdad que Bakunin ha inventado un «programa».
Tuyo, K. M.
Freizügigkeit: la libertad de establecerse y trabajar en cualquier lugar del país, que en la Confederación de Alemania del Norte ya se había implantado por ley en 1867. ↩
El autor de los artículos políticos de Die Zukunft, el diario demócrata de Berlín. ↩
Upshot: «resultado», «conclusión». ↩
La respuesta del Consejo General a la Alianza Internacional de la Democracia Socialista, del 9 de marzo de 1869, redactada por Marx según el proyecto de 1869-03-05 Marx a Engels. ↩
«Bastante irónico». ↩
Giuseppe Mazzini (1805-1872), el dirigente republicano del Risorgimento italiano. Viz.: «a saber». ↩
Aqueous: «acuoso». Marx se burla con las viejas teorías geológicas que atribuían la formación de las rocas al fuego (plutonismo) o al agua (neptunismo). ↩