Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 14 de septiembre de 1870 (el lugar no figura en la carta). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1413, pp. 386-387) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
14 de septiembre de 1870.
Dear Fred:
Al mismo tiempo que esta carta, 12 copies del Address.1 Varias pequeñas erratas, omisiones de palabritas, etc., pero nada que altere el sentido. Se corregirá en la 2.ª edición. No debes olvidar que el General Council, por todos lados, has to deal with susceptibilities2 y que por eso no puede escribir como podríamos hacerlo nosotros dos en nuestro propio nombre.
La noticia de Brunswick nos llegó ayer por la noche de Liebknecht, pero, como siempre, con la imprecisión de Wilhelm, así que inservible. Hoy he mandado notas sobre ello a la Pall Mall, al Echo, etc.
El fact es muy bueno. Esta vez la persecución de los demagogos empieza antes del final de la guerra, y contra los obreros, en lugar de contra los estudiantes atolondrados de antaño.3 Está muy bien que los prusianos se muestren como son y destruyan ya antes de firmarse la paz todas las ilusiones posibles en la clase obrera. Además, a la clase obrera solo se la puede lanzar al fuego mediante la persecución directa del Estado.
La «República» —aunque solo sea la frase— ha dado de todos modos un giro muy distinto a la cosa. P. ej., el señor George Potter —ese héroe obrero del Bee-Hive—4 se declara publicly republicano. Eso te muestra el ánimo de Londres. Espero que la política prusiana de la corte acabe provocando aquí un tuck.5 Es una palanca magnífica, ¡la unconstitutional interference of the granddaughter of George III. and the mother in law of Fritz!6
Bismarck es, con todo, un asno. Como todo le salió bien mientras fue el instrumento de las aspiraciones alemanas a la unidad, ha perdido la cabeza hasta el punto de creer que ahora puede hacer sin vergüenza ni pesar una política específicamente prusiana, no solo hacia fuera, sino también hacia dentro.
Ayer hubo un meeting obrero en un local de Lincoln’s Inn Fields. Nosotros estábamos, como de costumbre el martes, en nuestra sesión. Llegó un telegrama to come to the rescue.7 Los tipos de la Peace Society, que han «comprado» bastante entre los obreros (p. ej., a Cremer),8 se habían asegurado una mayoría, aunque muy débil. Nuestra aparición repentina turned the scale.9 Se trataba, en efecto, de varias resoluciones a favor de la French Republic que, según sostiene la Peace Society, podrían llevar a la guerra con Prusia. Hoy he escrito con detalle, a modo de instrucciones, a Bélgica y a Suiza, ditto a los United States.
La carta adjunta de Serraillier os interesará a ti y a Dupont. Está solo a trozos, porque el otro trozo trata de family affairs y se ha quedado por eso en poder de madame Serraillier.
Salut. Tuyo, K. M., Secretary for Russia!10
El libro de Schäffle se llama: Kapitalismus und Sozialismus, etc.
El Segundo manifiesto del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores sobre la guerra franco-prusiana. ↩
«Tiene que tener en cuenta susceptibilidades». ↩
La persecución de los «demagogos» (estudiantes liberales y nacionalistas) tras los decretos de Karlsbad de 1819. «Anno Tuback», expresión popular: «en tiempos de Maricastaña». ↩
George Potter (1832-1893), carpintero, dirigente sindical y director del semanario obrero The Bee-Hive. ↩
«Choque». ↩
«La injerencia inconstitucional de la nieta de Jorge III y suegra de Fritz»: la reina Victoria, cuya hija mayor estaba casada con el príncipe heredero de Prusia, Federico. ↩
«Que acudiéramos en su ayuda». ↩
William Randal Cremer (1828-1908), carpintero, antiguo miembro del Consejo General, más tarde pacifista y diputado. ↩
«Inclinó la balanza». ↩
«Secretario para Rusia»: Marx era secretario corresponsal del Consejo General para Rusia. ↩