Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Londres, escrita en Ventnor (isla de Wight) el 22 de noviembre de 1882. Se conserva completa. Marx mezcla inglés y francés; dejamos en esas lenguas, en cursiva, las expresiones con color propio y traducimos el resto. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1554, pp. 572-573) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

22 de noviembre de 1822.1

1 St. Boniface Gardens, Ventnor.

Dear Fred:

Cheque recibido, con mil gracias.

Sam, como tú también has visto enseguida, critica el método analítico que he empleado dejándolo tranquilamente a un lado y ocupándose en su lugar de la aplicación geométrica, de la que yo todavía no he dicho una palabra.2

De la misma manera, yo podría despachar el desarrollo del método diferencial propiamente dicho —empezando por el método místico de Newton y Leibniz, pasando después al método racionalista de D’Alembert y Euler y terminando con el método estrictamente algebraico de Lagrange (que, sin embargo, parte siempre de la misma concepción fundamental originaria de Newton y Leibniz)—, podría despachar todo ese desarrollo histórico del análisis diciendo que, en la práctica, nada esencial ha cambiado en la aplicación geométrica del cálculo diferencial, es decir, en su representación geométrica sensible.

Como el sol acaba de asomar y es, por tanto, el momento de salir a pasear, aquí no entro pro nunc3 en más matemáticas, pero ya volveré en alguna ocasión, y por extenso, sobre los distintos métodos.

Interesante lo que comunica Bernstein sobre la «estatalización» de los ferrocarriles en Prusia.

No comparto sus opiniones sobre la extensión de la organización de Malon y Brousse; el análisis que hizo Guesde en su momento de la «numerosa» (!) delegación en el congreso de Saint-Étienne no ha sido refutado, pero sería discutir por nada.4 La primera organización de un verdadero partido obrero en Francia data del congreso de Marsella; Malon estaba entonces en Suiza; Brousse was nowhere,5 y Le Prolétaire, junto con sus sindicatos, se mantenía a la defensiva.

El burro de Amos —el portavoz de los funcionarios ingleses en Egipto— ha empeorado infinitamente el casus6 de sus clientes al dar a Keay, el autor del panfleto Spoiling the Egyptians, ocasión para «A Rejoinder» en la Contemporary Review.7 Sobre todo a los Rivers Wilson, Rowsell y Goschen los ha hundido Keay todavía más en el mud,8 y con ellos al ministerio inglés.

Salut.

El Mohr.

  1. Así, «1822», en la MEGA¹, por 1882. ↩

  2. Samuel Moore (véase la carta de Engels del día anterior, 1882-11-21 Engels a Marx). ↩

  3. «Por ahora». ↩

  4. Literalmente, «disputa por la barba del emperador», es decir, por una cosa sin importancia. El congreso de Saint-Étienne (septiembre de 1882), en el que los posibilistas de Malon y Brousse se quedaron con la mayoría y los guesdistas se retiraron. ↩

  5. «No estaba en ninguna parte», es decir, no pintaba nada. ↩

  6. «Caso», «causa». ↩

  7. Sheldon Amos, jurista inglés al servicio del gobierno egipcio. John Seymour Keay había publicado en 1882 el panfleto Spoiling the Egyptians («El expolio de los egipcios»), contra la administración financiera anglofrancesa de Egipto; «A Rejoinder», «Una réplica». ↩

  8. «Barro». Charles Rivers Wilson (véase la carta de Marx del 11 de noviembre, 1882-11-11 Marx a Engels), Francis Rowsell y George Goschen habían intervenido en las finanzas egipcias como representantes de los acreedores europeos. ↩