Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que estaba entonces en Ventnor (isla de Wight), escrita en Londres el 16 de diciembre de 1882. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1564, pp. 582-583) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Londres, 16 de diciembre de 1882.

Querido Mohr:

Interrumpido ayer, sigo hoy. Habrás visto con qué prisa garabateé mi carta: Pumps y el bebé no paraban de molestarme, primero en la revisión del manuscrito y luego en la carta.1 El punto que más me importa es el retroceso casi completo, jurídico o de hecho, de la servidumbre en los siglos XIII y XIV, porque tú habías sostenido antes una opinión distinta. Para las tierras al este del Elba, la libertad de los campesinos alemanes está asegurada por la colonización; para Schleswig-Holstein, Maurer admite que entonces «todos» los campesinos recuperaron la libertad (quizá algo después del siglo XIV). También para el sur de Alemania admite que precisamente entonces los siervos eran mejor tratados que nunca. Lo mismo, más o menos, en la Baja Sajonia (por ejemplo, los nuevos Meier, arrendatarios hereditarios de hecho). Solo se opone a la opinión de Kindlinger de que la servidumbre no nació hasta el siglo XVI.2 Pero que desde entonces volvió a renovarse, salió en segunda edición, me parece indudable. Meitzen da las fechas en que en Prusia Oriental, Brandeburgo y Silesia se vuelve a hablar de siervos por primera vez: mediados del siglo XVI; para Schleswig-Holstein, lo mismo Hanssen.3 Si Maurer la llama una servidumbre suavizada, tiene razón frente a la de los siglos IX a XI, que todavía prolongaba la esclavitud de los antiguos germanos, y tiene razón también frente a las facultades jurídicas que el señor seguía teniendo sobre el siervo según los libros de derecho del siglo XIII y después. Pero comparada con la situación de hecho de los campesinos en los siglos XIII y XIV, y en el norte de Alemania también en el XV, la nueva servidumbre era anything but una suavización.4 ¡Y no digamos después de la guerra de los Treinta Años! Es significativo también que, mientras que en la Edad Media los grados de vasallaje y de servidumbre son incontables, tanto que el Sachsenspiegel renuncia a hablar del egen lüde recht,5 desde la guerra de los Treinta Años la cosa se vuelve curiosamente sencilla. Enfin, estoy deseando saber tu opinión.

Pumps también me impidió añadir, en el pasaje donde se menciona la propiedad comunal rusa, una nota haciendo constar que el dato procede de ti.

Adjunto lo del viejo Becker;6 por suerte he podido parar enseguida el suave puntapié y mandarle cinco libras, porque acababa de vender unas acciones y el dinero se había ingresado ese mismo día.

Con esta, 2 Égalités (espero que te las entreguen mañana), por las que verás que Lafargue ha sido puesto enseguida en libertad otra vez y que lo esperaban ayer por la noche en París.7

La batería de Hartmann: mientras solo conectaba el galvanómetro, donde la resistencia la representa un hilo muy largo, de modo que la fuerza electromecánica se consume solo poco a poco, todo iba bien. Pero en cuanto conectó la lámpara, donde la resistencia se concentra en un solo punto, el filamento corto y delgado, se acabó todo: el hidrógeno polarizó en el acto el electrodo de plata, y la débil corriente no sacó del filamento más que un débil enrojecimiento. Ahora tiene en la cabeza toda clase de novedades, que demuestran todas que busca la dificultad donde no está. Pero está por ver si los señores que adelantan el dinero estarán dispuestos a más experimentos.8

¿Qué te parece, podrías conseguirnos ahí a Schorlemmer y a mí 2 camas para la primera semana de enero? No nos importaría escaparnos unos días, si no se cruza nada por medio. Pero siempre es probable que se cruce algo, por el reumatismo de Schorlemmer, etc. En todo caso, si sabemos que puedes alojarnos en tu casa o cerca y con cuánta antelación tenemos que avisarte en firme, podremos organizarnos.9

Tuyo, F. E.

  1. Mary Ellen Burns, «Pumps», sobrina de la difunta compañera de Engels, Lizzy Burns, casada con Percy Rosher, y su bebé. La carta interrumpida es la del día anterior: 1882-12-15 Engels a Marx. ↩

  2. Nikolaus Kindlinger (1749-1819), historiador alemán, autor de una historia de la servidumbre en Alemania. ↩

  3. August Meitzen (1822-1910) y Georg Hanssen (1809-1894), historiadores de la economía agraria alemana. ↩

  4. «Cualquier cosa menos». ↩

  5. «Derecho de la gente propia», es decir, de los siervos, en bajo alemán medieval. El Sachsenspiegel («Espejo de los sajones») es la principal recopilación del derecho consuetudinario sajón, del siglo XIII. ↩

  6. Johann Philipp Becker (1809-1886), veterano revolucionario de 1848 y de la Internacional, que vivía en Ginebra en la pobreza. ↩

  7. Lafargue y Guesde estaban procesados por los discursos de una gira de mítines obreros (Guesde había sido interrogado en Montluçon y dejado en libertad: véase 1882-11-30 Engels a Marx). ↩

  8. Sobre el revolucionario ruso Lev Hartmann y su batería, véase 1882-12-08 Engels a Marx. ↩

  9. Carl Schorlemmer (1834-1892), químico, catedrático en Manchester y amigo íntimo de Marx y de Engels. ↩