Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Bruselas, escrita en París el domingo 14 y el lunes 15 de noviembre de 1847 (el matasellos de París es del 16). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 22, pp. 84-87) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Querido Marx:
Ayer me entero de repente, y por fin, después de haber mandado varias veces al susodicho Reinhardt1 a casa de Frank2 por lo de tu libro,3 de que el perro de Frank, al principio, mandó varios de los ejemplares gratuitos a franceses, les exigió en todas partes 15 sous de gastos y en todas partes le devolvieron los ejemplares. Entonces, tanto los devueltos como los otros, que aún no había mandado, los dejó tranquilamente en su casa, y solo ahora, hace un par de días, los ha mandado a los destinatarios sin pedir los 15 sous. ¡La conspiration de silence4 venía, pues, del señor Frank! Corrí en seguida a ver a L. Blanc,5 al que un par de días antes no había encontrado otra vez porque estaba en garde (le petit bonhomme en bonnet à poil!);6 esta vez lo encontré, ¡y el ejemplar no le había llegado todavía! Por fin he recuperado mi propio ejemplar; en caso de apuro puede servir. Hoy, domingo, no hay nada que hacer. A Reinhardt le he dado cita para mañana: tiene que venir en seguida conmigo a casa de Frank, cosa que habría tenido que hacerse antes y no se hizo solo por la negligencia de ese Reinhardt. Tiene que presentarme a Frank, porque si no, no tengo ninguna credencial ante el tipo. Haré que me den el ejemplar para L. Blanc y se lo llevaré en seguida. ¡Pero qué asno es Flocon!7 L. Blanc me dijo ayer que Flocon había objetado a tu artículo sobre el libre échange8 qu'il était un peu confus!!!!9 ¡Ese animal confuso! Yo, naturalmente, protesté, y el pequeño dijo: ce n'est pas moi qui ai trouvé cela, tout au contraire, l'article m'a beaucoup plu, et en effet, je ne sais pas ce que M. Flocon… mais enfin (con una mueca algo equívoca dirigida a Flocon) c'est ce qu'il m'a dit.10 En general, la redacción de La Réforme está compuesta del modo tout ce qu'il y a de plus11 piojoso. El artículo sobre la crisis inglesa y todas las cuestiones económicas en général las fabrica un desdichado y digno penny-a-liner,12 que parece haber hecho sus estudios en los artículos de bolsa de una agencia de noticias y que lo mira todo con los ojos de un dependiente parisino de tercera fila en un banco de cuarta, y lo juzga con la infalibilidad de uno de esos empiric, como dicen los ingleses.13 Flocon no entiende nada de eso y me parece cada día más cerril. C'est tout au plus un homme de bonne volonté.14 También L. Blanc lo desprecia a ojos vistas.
Lunes. Al maldito Reinhardt no lo he encontrado. Esta noche vuelvo a ir. Para mañana tengo que haber dejado en claro todo este asunto, pase lo que pase. Si no te vuelvo a escribir en seguida, es que todo está en orden. Anoche hubo elección de delegado. Tras una sesión de lo más confusa, salí elegido por dos tercios.15 Esta vez no había intrigado nada, y tampoco había mucha ocasión. La oposición fue solo aparente: se propuso a un obrero para guardar las apariencias, pero los que lo propusieron votaron por mí. El dinero se está reuniendo. Escríbeme ahora si vais tú y Tedesco.16 Si eso no fuera posible, yo no puedo ir solo a congresear; sería un disparate. Si no podéis ninguno de los dos, la cosa se va al agua y habrá que aplazarla un par de meses. En ese caso escribe, pues, a Londres, para que se avise a tiempo a todas partes.
Flocon también le había dicho a L. Blanc que, para publicar tu artículo, habría que cambiarle una pequeñez, justamente para hacerlo «más claro». L. Blanc me pidió que le recordara otra vez a Flocon el artículo de sa part;17 pero en estas circunstancias me parece mucho mejor dejar correr el asunto. ¡Flocon aclarando el artículo, lo que faltaba! No entiendo en absoluto esa cerrazón obtusa, y, como digo, Blanc se avergonzaba plus ou moins18 ante mí de su señor colega. ¡Pero qué se le va a hacer! Dejaré que Flocon haga lo que quiera, le hablaré poco y me entenderé sobre todo con L. Blanc, que es, con todo, el más sensato de todos. Con el National19 no hay absolutamente nada que hacer: cada día es más cerril y se alía cada vez más con Barrot y Thiers, witness the Lille Banquet.20
Seiler21 te habrá escrito que tu libro se vende muy mal aquí. No es verdad. Frank le ha dicho a Reinhardt que está bastante contento con la venta. A pesar de su conducta estúpida, ha colocado, creo, unos 40 ejemplares. Pronto te daré datos más precisos. Seiler asegura —estuvo hace poco en mi casa, donde le recibí con mucha frialdad, y no ha vuelto— que dejó allí la cama, los muebles, el papel, etc., lo suficiente para cubrir a Wolff y a Heilberg.22 Procura, si cela est,23 que al menos Lupus no salga además estafado por Heilberg. Pero también eso serán fanfarronadas.
Rothschild ha ganado con el nuevo empréstito24 10 millones de francos: un 4 % neto.
En mi viaje a Londres no podré pasar por Bruselas; el dinero anda demasiado escaso. Tendremos que darnos cita en Ostende —el 27 (sábado) por la noche— y cruzar el domingo, para que podamos empezar el lunes. Quizá el lunes 29 haya algo fraternally democrático por el aniversario polaco, al que tendremos que ir.25 Estaría muy bien. Tú pronuncias en Londres un discurso en francés y luego lo metemos en La Réforme. Los alemanes tienen que hacer sin falta algo para poder presentarse ante los franceses. Un solo discurso servirá más que diez artículos y cien visitas.
Habrás leído en el Northern Star del 2 de octubre el llamamiento de Harney y los fraternals26 a un congreso democrático. Apóyalo. Yo lo apoyaré ante los franceses. Quizá se pueda intentar celebrarlo el año que viene en Londres, a lo mejor al mismo tiempo que el nuestro. Si sale adelante, causará en los franceses un efecto muy saludable y los humillará un poco. Si no sale, fracasará por culpa de los franceses, y por lo menos se verán obligados a pronunciarse. Si se pudiera hacer en Bruselas, todavía mejor; en Londres, Feargus27 podría organizar algún disparate.
Por lo demás, nada nuevo. Dale lo adjunto a Bornstedt28 y escríbeme pronto si vas a Londres. Tuyo, E.
15 de noviembre de 1847.
Escribe a la dirección del pintor, si todavía la tienes. Es mejor.
Heine29 manda saludos. Está muy débil y algo decaído. ¿Quién le mandó en realidad tu artículo a L. Blanc? Dice que debajo de la carta había un nombre completamente desconocido. Seguramente esa fue también la razón por la que dejó el asunto de lado.
[Dirección:] Monsieur Charles Marx. 42, rue d'Orléans. Faubourg d'Ixelles. Bruxelles.
Richard Reinhardt, poeta, secretario de Heinrich Heine en París. ↩
A. Frank, librero y editor de París, distribuidor de la edición francesa de Miseria de la filosofía. ↩
Misère de la philosophie. Réponse à la Philosophie de la misère de M. Proudhon (París y Bruselas, 1847). Véase nuestra traducción: Miseria de la filosofía. ↩
«Conspiración de silencio». ↩
Louis Blanc (1811-1882), socialista francés, autor de L'Organisation du travail, colaborador de La Réforme. ↩
«De guardia» (en la Guardia Nacional); «¡el hombrecillo con gorro de piel de oso!». ↩
Ferdinand Flocon (1800-1866), redactor jefe de La Réforme, diario de los demócratas y republicanos de izquierda de París. ↩
«Librecambio». Un artículo de Marx sobre el librecambio enviado a La Réforme, relacionado probablemente con el congreso de economistas de Bruselas de septiembre de 1847; véase la crónica de Engels «El congreso librecambista de Bruselas». ↩
«Que era un poco confuso». ↩
«No soy yo quien lo ha encontrado; muy al contrario, el artículo me ha gustado mucho, y en efecto, no sé lo que el señor Flocon… pero, en fin, es lo que me ha dicho». ↩
«Lo más… que pueda haber». ↩
«Gacetillero a tanto la línea». ↩
En inglés, empiric es el curandero, el que practica sin ciencia. ↩
«Como mucho es un hombre de buena voluntad». ↩
Engels fue elegido delegado de las comunidades parisinas de la Liga de los Comunistas a su segundo congreso, celebrado en Londres del 29 de noviembre al 8 de diciembre de 1847, que encargó a Marx y Engels la redacción del Manifiesto del Partido Comunista. ↩
Victor Tedesco, abogado de Lieja, miembro de la Liga de los Comunistas. ↩
«De su parte». ↩
«Más o menos». ↩
Le National, diario republicano moderado de París. ↩
«Como prueba el banquete de Lille». En el banquete reformista de Lille del 7 de noviembre de 1847, Odilon Barrot, jefe de la oposición dinástica, se retiró ante los demócratas de Ledru-Rollin; véanse las crónicas de Engels «División en el campo. La Réforme y el National. La marcha de la democracia» y «La Réforme y el National». Adolphe Thiers, antiguo jefe de gobierno de Luis Felipe, en la oposición desde 1840. ↩
Sebastian Seiler, periodista alemán, miembro de la Liga de los Comunistas, que había vivido en Bruselas. ↩
Wilhelm Wolff (1809-1864), llamado Lupus, amigo íntimo de Marx y Engels; Louis Heilberg, periodista alemán en Bruselas. ↩
«Si es así». ↩
El nuevo empréstito del Estado francés, adjudicado a la casa Rothschild en noviembre de 1847. ↩
El 29 de noviembre de 1847, aniversario de la insurrección polaca de 1830, los Fraternal Democrats celebraron en Londres un mitin internacional en el que hablaron Marx y Engels. Véase Discursos sobre Polonia. ↩
George Julian Harney (1817-1897), dirigente cartista, redactor del Northern Star; los Fraternal Democrats, sociedad internacional democrática fundada en Londres en 1845. ↩
Feargus O'Connor (1796-1855), jefe del ala más conocida del cartismo y propietario del Northern Star. ↩
Adalbert von Bornstedt (1807-1851), editor de la Deutsche-Brüsseler-Zeitung. ↩
Heinrich Heine (1797-1856), el poeta, ya muy enfermo en París. ↩